Sexualidad infantil: el primer año de vida

Sexualidad infantil: el primer año de vida

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Una visión sobre la sexualidad infantil desde que dejan de ser neonatos (dos meses) hasta su primer año de vida.

Recordando

Las primeras experiencias del neonato son importantes para su desarrollo posterior, por eso la cercanía de un ser que afectivamente lo reciba es muy importante. A pesar de que la mayor parte del tiempo están dormid@s, aún así sus sentidos perciben el mundo exterior. Los cambios que se presentarán en esta fase y hasta cumplir un año no son muy notorios. Sin embargo, el comportamiento de los adultos es fundamental para un buen desarrollo sexual.

Un año de vida

La emoción, en el mejor de los casos, hace que las madres y padres de familia presten atención a todas las manifestaciones de sus hij@s, incluyendo las sexuales, como es la erección del pene y la hinchazón de la vulva en las niñas -durante el día de tres a once veces. Además observan que a los niñ@s les es placentero que se le toque y acaricie. Todas estas manifestaciones son parte del desarrollo y no deben ser motivo de preocupación.

Según Freud, en el primer año de vida y hasta los dos años se presenta la fase oral. Durante ésta los labios, el resto de la boca y la mucosa nasal, constituyen las zonas erógenas del niñ@, es decir son altamente sensitivas. El o la recién nacida experimenta un alto grado de satisfacción al succionar el seno de su madre. La alimentación, además de satisfacer su hambre, cubre necesidades de afecto, calor, amor, olfato, ternura, contención, etc. También considera como actos de autoerotismo la estimulación de zonas erógenas, aparte de la boca, como la piel, el ano, el perineo y los órganos sexuales especialmente.

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Con lo anterior podemos deducir que el contacto materno es fundamental y mayormente el amamantamiento, y no sólo por lo nutritiva y benéfica que es la leche materna, sino por la cercanía que hace lazos afectivos fuertes.

Es importante considerar que durante esta etapa:

  • La alimentación, el cuidado y las caricias son base de las relaciones amorosas posteriores. Se recomienda que, mientras la madre amamanta, le acaricie. De igual forma las caricias y los masajes a su cuerpo pueden ser realizadas por el padre.
  • Las experiencias sensoriales, el tacto y el movimiento son básicos para su desarrollo neuromotor.
  •  Ante la estimulación oral, el niñ@ responde de manera clara con agrado.
  •  Aparece la sonrisa social.
  • Explora todo su cuerpo, incluso los órganos sexuales; le agrada ser acariciado y el contacto físico.
  • En la primera infancia la erección o hinchazón de los órganos sexuales externos son respuestas involuntarias. Los bebés también pueden experimentar estos cambios en situaciones como el amamantamiento, cuando se les acaricia o se les baña.

Durante esta etapa, el niñ@ comienza a gatear en lo que será su vida sexual. Debemos asegurarles un futuro en el cual sea capaz de dar y recibir afecto, en donde su desarrollo sexual esté libre de prejuicios. La mejor forma de darle una herencia armónica es nuestro amor y cuidado. Nuestra cercanía cálida para sus primeros pasos.

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