Sexualidad en la infancia: etapa de los 3 y 4 años

Sexualidad en la infancia: etapa de los 3 y 4 años

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En la etapa de tres años, l@s pequeñ@s han descubierto lo placentero que son sus órganos sexuales, la estimulación es muy marcada y lo hacen hasta llegar al orgasmo.

Comienzan los juegos como el “doctor y la enfermera”, para explorarse. También suelen restregar sus órganos sexuales contra su asiento, juguetes, almohadas, mantas. Han descubierto el placer sexual y aunque no saben cómo nombrarlo saben bien que les gusta y les causa placer.

Identifican sus órganos sexuales con funciones excretoras y les complace autoexplorar su ano.

Seguro que todos hemos oído alguna historia parecida a esta:  una madre de familia  estaba preocupada porque en el colegio un pequeño de la misma edad que su hija (tres años) les había tocado los órganos sexuales a varias compañeritas, la alarma cundió en el pre-escolar en contra del niño, argumentando que éste tenía comportamientos “perversos” porque seguramente en su casa había visto “algo”. La verdad es que la mayoría de los niñ@s lo hace, la cuestión es que a esa edad también se han dado cuenta que los mayores desaprueban sus acciones y se esconden de los ojos de los adult@s.

Los juegos de tocamientos lo hacen sin que los vean, y como saben que a mamá o a papá les incomoda hablar de “eso” entonces se callan.

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Hay algunos padres que frustran los intentos de los niñ@s cuando se tocan diciéndoles “eso no se hace”, “una niña buena no se toca ahí” o bien les apartan la mano con un gesto de desaprobación. Estas palabras y actitudes coercitivas, a la larga, pueden ocasionar serios problemas en el desarrollo sexual del pequeñ@.

Si desde nin@s escuchan que es malo, que “una niña buena no se toca ahí”, la pequeña crecerá con miedo ante su sexualidad y la connotará como sucia. Los especialistas saben que sus consultorios están llenos de mujeres y hombres adultos a quienes en su infancia les dijeron que el sexo era malo, que las niñas buenas: “nunca se tocan ahí”.

Cualquier actitud que mostremos ante los niñ@s marcarán no sólo su vida futura, sino también la confianza de ellos hacia los padres y madres de familia. Si el niñ@ se siente en confianza para hablar y decir lo que siente, poco a poco se crearán lazos para dialogar sobre sexualidad en familia. Los progenitores podrían entonces sí, ser transmisores de información y valores de la sexualidad, hablar de afecto, amor, respeto, etc.

Los niñ@s están aprendiendo a conocer el cuerpo de los demás, comenzando con sus amig@s. No será tampoco raro verlos observando el cuerpo desnudo de los adultos.

En esta edad las emociones las distinguen, saben qué es estar triste, contento, etc. Por lo que comprenden los sentimientos que los padres albergan en torno a la sexualidad.

La importancia del lenguaje

Es importante puntualizar que el nin@, aunque con imprecisiones, ya maneja el lenguaje articulado, por ello, cada palabra que escuche será fundamental para comenzar su lenguaje sexual y el diálogo con sus progenitores. Es importante hablar con ell@s explicándole las cosas de una manera sencilla porque, si bien no comprende todo, el tono de voz y la cercanía le expresarán que el diálogo sobre su sexualidad está abierto.

Cuatro años de edad

crecimiento-infantilA la edad de cuatro años los intereses sexuales aumentan. Los niños y niñas que van en pre-escolar muestran comportamientos y actitudes marcadas en torno al conocimiento de su sexualidad y la de l@s otr@s.

Es común los juegos en donde los niños corren detrás de las niñas para levantarles la falda y entre risitas cómplices ellas “escapan”. También el juego de “el papá y la mamá” y “el doctor” se acentúa. En éstos el acercamiento físico se presenta: besos, abrazos, caricias y tocamientos en sus órganos sexuales. Los contactos entre iguales, es parte de un ajuste psicosexual saludable que favorece el desarrollo de su autoestima y la posibilidad de relacionarse con sus semejantes (Reinisch, 1992).

Los acercamientos se pueden dar en el mismo género, mientras los padres y madres se cansan de decir que: “los niños no se besan con los niños”.

Como sabemos, los niñ@s descubren el mundo a través del juego, en esta etapa, sus juegos y juguetes ya demuestran que han aprendido los roles sexuales de hombre y mujer. Las niñas escogen juguetes estereotipados para su género: muñecas, juegos de té, carreolas, etc. Mientras los niños saben que los carritos son para niños.

A la edad de cuatro años existen dos aspectos notorios:

a) El interés por conocer qué pasa en lo baños y el ritual de la limpieza: en casa, quieren saber qué hacen los padres en el cuarto de baño, incluso piden bañarse con ellos o solicitan que le muestren pechos u órganos sexuales. También, es común que al llegar a un lugar, lo primero que pidan los y las niñas es ir al “baño”, necesitan descubrir qué hay en ese lugar.

b) En su lenguaje incorporan palabras “sucias” que saben que alarmarán a sus padres y sólo utilizarán frente a sus iguales.

La educación

Los padres y madres a veces consideran que por ser niñ@s pequeñ@s no comprenderán las cosas, pero no hay cosa más falsa, lo comprenden todo, quizá sean los progenitores quienes no sepan cómo explicar y más en aspectos de la sexualidad. Es importante explicarles las cosas con un lenguaje claro y sencillo, ayudarles a conocer su cuerpo y explicarles cómo se llaman sus órganos sexuales.

En esta etapa es fundamental explicar claramente que su cuerpo le pertenece y NADIE, quien él no quiera pueda TOCARLO.

La educación de la sexualidad ayuda en la prevención de abusos sexuales a menores. A la edad de cuatro años los niñ@s ya cursan el pre escolar o están a punto de entrar. Estarán socializando fuera de casa y hay que prevenirlos.

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