Relato erótico: Mis amigas y mi juguete

Relato erótico: Mis amigas y mi juguete

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Laura me había invitado a pasar el fin de semana en su casa del pueblo, lo que no me había dicho es que iba a estar acompañada.

Cuando llegué a la casa, las encontré en la piscina, tomando el sol sin la parte de arriba del bikini. Laura tenía los pechos turgentes, erguidos, igual que su amiga, Noelia. Era rubia, con melenita y no muy alta, sus pechos eran ligeramente más grandes que los de Laura, con unos pezones rosados y grandes, su vientre era liso, su culo mmm… igual que sus muslos. Al verlas sólo con la braguita del bikini, mi libido empezó a funcionar al cien por cien, por suerte mis pantalones bastante anchos, amagaban mi excitación abanderada por mi polla.

Como era pronto todavía, me invitaron a ponerme el traje de baño, y acompañarlas en la piscina, que situación, sabía que podía pasar alguna cosa. Después de un buen rato de charla, Noelia se excusó y fué a la cocina para ver como iba el pastel que estaba haciendo para la cena.

relato eróticoLaura aprovechó para acercarse a mi, me besó, su lengua estaba húmeda y caliente, pronto apoyó su mano sobre mi sexo y sonrió al notar la excitación que me embargaba, mi polla iba a romperse, yo acaricie sus pechos y pellizqué suavemente sus pezones, lo cual le arrancó gemidos de placer. Me besó nuevamente, esta vez con mas pasión, su lengua parecía que me estrujaba, me quería llevar muy adentro suyo, se levantó, me cogió de la mano y me llevó al interior de la casa. En ese momento salía Noelia, diciendo que ya había acabado. Sin mediar palabra la cogió también de la mano y nos llevó a ambos a su habitación, nos dejó al lado del tocador de espaldas al espejo, mientras se desprendía de su braguita, daba gusto ver un coño tan arregladito, iba a comerlo entero. Primero se arrodilló delante de ella y le quitó la braguita de su bikini, dejando al descubierto su coño completamente afeitado, precioso. Después me tocó a mí, me quitó el traje de baño, dejando al descubierto mi enorme rabo, completamente excitado y duro como una piedra.

Como si estuvieran coordinadas las dos vinieron hacia mí, sonriendo, me abrazaron y empezaron a besarme, nuestras lenguas se juntaban. Cuando note una mano en mis huevos, gemí de placer, los sentía juntos como si fuera un melocotón duro, notaba sus cuatro manos danzando por mi cuerpo, y yo empecé a tocar sus tetas, sus pezones se excitaban al roce de mis dedos, y los tres gemíamos al unísono.

Laura acercó su boca a mi oído, y me pidió que las comiera, ellas se arrodillaron la una al lado de la otra, sobre la cama con sus piernas abiertas. Empecé por Laura, su coño estaba completamente abierto y mojada, mi lengua subía y bajaba mientras ella gemía, cambie y pude apreciar el coño de Noelia, también estaba húmedo, pero cerrado, pronto iba a aflorar de ella algo sensacional, mientras lo lamía mis dedos jugueteaban con el coño de Laura y las dos gemían pidiendo más. Cambié una vez más, metiendo completamente la lengua en el coño de Laura, su clítoris se definía perfectamente y con unos espasmos increíbles acabó corriéndose, sus jugos inundaron mi boca hasta que cayó rendida en la cama. Me entretuve entonces lamiendo a Noelia que gemía como una posesa, hasta que me rogó, ponte el condón y… fóllame cielo. Me acercó un condón con su boca, no sé de donde salió pero allí estaba. Me acuerdo alegremente, era rosa, con sabor a fresa y un olor muy agradable. Lo vi y no me apetecía parar a ponerlo. Lo puso con su boca, jugando, dándose tiempo. La verdad me excitó tanto que casi me corro cuando me puso la goma.

Entonces, sin perder más tiempo comenzamos el festín…

Le cogí por sus caderas y puse la punta mi polla en la entrada de su coño, grito de placer al notar como yo empujando la follaba toda, los dos gemíamos mientras poco a poco la poseía profundamente. Cuando mis testículos chocaron contra sus muslos, ella gritó de placer, y yo también, nunca había tenido la sensación que estaba teniendo, su coño se ajustaba a la perfección a mí, se puso erguida, me beso y yo aproveché para masajear sus tetas, mientras entraba y salía de ella. Las contracciones de su coño al alcanzar el orgasmo, hicieron que me corriera en su interior, gozando ambos de un orgasmo genial.
Yo había quedado fuera de combate, mi orgasmo había sido muy violento y placentero. Laura me acompañó hasta el sofá de la habitación y para mi sorpresa volvió a la cama. Abrazó a Noelia, y empezaron a besarse y a tocarse delante de mi, sus dedos acariciaban todo su cuerpo, ni en mis más calientes fantasías había imaginado algo así, estaban preciosas, gozando la una de la otra de sus cuerpos, gemían, se besaban, introducían los dedos en su ávidos coños, mientras mi polla se ponía dura, otra vez, cuando me acerqué a ellas, me rechazaron suavemente hasta que ambas se corrieron, entonces Laura vino hacia mi y me hizo arrodillar sobre la cama, en la misma postura que ellas hacía un rato, Noelia se fue para volver al cabo de un momento, oí sus pasos detrás de mi y las manos de Laura abrieron mis nalgas, note los dedos de alguna de ellas dos pasando una crema por mi ano, lo cual me proporcionó mucho placer. Un dedo se dedicaba a trazar círculos en mi culo, mientras otra mano me masturbaba. Entonces Noelia se puso a mi lado y pude ver que tenía en su interior un consolador, cogido por unas correas a su cintura y muslos, mientras Laura lo lubricaba con su lengua y sus labios, para después lubricar mi culo, yo notaba deliciosa su lengua. Noelia se inclinó hacia mi y me susurró:
– ¡Ahora te toca a ti!, cariño

Puso las manos en mis caderas y noté como la mano de Laura guiaba el consolador a su destino. Noté la punta de este en la entrada de mi culo, y como Noelia empezaba a hacer presión, cuando penetró la punta, sentí una punzada de dolor y un gemido se escapó de mi garganta, Laura reanudó sus manipulaciones, al tiempo que Noelia me iba poseyendo más y más. El dolor empezó a trasformarse en placer, Laura descubrió todo mi prepucio bajando la piel, y noté como su lengua lamía toda mi polla, recreándose en el líquido que empezaba a aparecer en la punta:
– Te gusta? me preguntaba Noelia

Y yo por toda respuesta gritaba:
– Más…más…fóllame más!!!!!!!!!!!!!

Me notaba totalmente poseído, mi culo completamente abierto y mi polla más grande y dura que nunca. Noelia imitaba el vaivén a la perfección, y me poseía hasta que sus muslos chocaban contra mis nalgas. Me corrí como nunca me había corrido y le rogué a Noelia que no saliera de mi, me excitaba enormemente notarla dentro mientras Laura acababa de limpiar mi polla con su lengua.

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