Relato erótico: la niñera

Relato erótico: la niñera

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Yo tenía 18 años y mi hermanito menor tenía 4. Mis padres daban clases en la Universidad, y tenían variadas actividades. Al finalizar el invierno, tendrían que participar en un seminario que se realizaría en Buenos Aires, y regresarían en 2 semanas. Mi hermano y yo íbamos a clases por la tarde. Y mi tía nos recogería en el colegio y estaría en casa con nosotros hasta las 21:00.

Mis padres habían hablado con una Chica de la universidad que estudiaba Bellas Artes, ella vivía a solo 3 manzanas de casa, y se quedaría todas las noches de 21:00 hasta las 9:00. Ya que algunos días entraba a clases a las 10.00.
La chica, Iris, tenía 24 años y muy buena figura. Nuestra casa era bastante grande, tenía 2 pisos y las habitaciones eran bastante amplias. Las tareas que debía hacer Iris se relacionaban con mi hermano, acostarlo, contarle cuentos, darnos la cena, bañarlo, etc. Iris debía bañar a mi hermano, para tranquilizarlo y hacerlo entrar en confianza, participe en el primer baño así mi hermano no puso resistencia. Ella me dijo, tu toma la ducha y mojas a tu hermano cuando te lo diga. Mi hermano entró en la bañera, se quedó completamente desnudo, era su hora del baño. Iris me pidió que lo mojara, y así lo hice. Ella tomó el jabón líquido, y empezó a pasarlo por el cuerpo de mi hermano.

Yo me dedicaba a contemplar a Iris, ya que era muy bella y bien formada. Ella al parecer se dio cuenta, y se colocaba de manera que marcara sus pechos y su lindo trasero. Mi hermanito, aún inocente dejaba que ella lo bañara. Las manos de Iris agarraron el pene de Felipe, y lo enjabonaron completo. Ya! Dijo ella, enjuaga a tu hermano, yo lo secaré. Así pasaban los días, mientras Iris me calentaba más.

La habitación que ocupaba Iris, era el cuarto de mi hermano mayor, que había dejado la casa unos 3 años atrás, cuando se casó. El vestidor del cuarto era muy grande, y yo muchas veces me escondí adentro. Una noche, mientras mi hermanito miraba la tele e Iris dibujaba en la sala, me despedí diciendo que me iba a acostar.

Yo sabía que Iris tenía orden de acostar a mi hermano a las 11:00, así que una noche, partí rápidamente y coloqué en mi cama los cojines simulando que estaba durmiendo. Decidí entonces, comenzar a espiar a Iris desde el vestidor. Adentro de el había una especie de banca pequeña, donde me senté a esperar, abrí un poco la puerta corredera esperando que Iris se acostara. Al poco tiempo entro en la habitación. Se sentó en el borde de la cama, desató sus zapatillas y las sacó, luego sus blancos calcetines. Se puso de pie, y soltó los botones de su pantalones, bajándolos muy lentamente. Tenía un culo precioso, y su pequeña ropa interior se perdía entre sus carnes. Se sacó su suéter quedando en una camisa de cuadros. Quitó uno a uno los 9 botones de su camisa, cayendo al suelo la camisa. Quedó en ropa interior, y se dispuso a soltar su sostén.
Sus pechos parecieron no notar que el sostén no estaba, pues seguían allí, redondos firmes y grandes. Tomó una camiseta blanca y se la puso. Sus pezones pronto se endurecieron. Abrió la cama y se acostó, al poco tiempo se quedó dormida.
Un día viernes, Iris invitó a Raúl, su novio. A las 11:00 ella acostó a mi hermano y yo me fui a mi cuarto. Acomodé los cojines y me escondí nuevamente en el vestidor para ver como Iris se acostaba. Pasaron como 45 minutos, cuando entró Iris y Raúl al cuarto. Cerraron la puerta y empezaron a besarse y abrazarse apasionadamente.

Iris le dijo; bájate tu pantalón, y los dos se desnudaron, quedaron en ropa interior de la cintura para abajo. En eso Iris, le arrancó el calzoncillo a Raúl, quedando al aire su portentoso pene. Iris se lo metió a la boca mientras Raúl le tomaba la cabeza. No tardó en triplicar el tamaño. Iris quería comerse su miembro.

Raúl miraba al techo, mientras literalmente cogía la cabeza de Iris. Raúl apretó la cabeza hasta meter toda su verga en la garganta de Iris, las tetas se balanceaban al ritmo de la mamada. Iris necesitaba respirar, así que se sacó la verga y le dijo que parara un segundo. Raúl que estaba muy caliente, la tomó sin previo aviso y la puso a cuatro patas, corrió el tanga a un lado y se lo empezó a meter a lo perrito. La embutió como un loco, sacó la verga y le llenó la espalda y el culo de semen. Ella le dijo que era un cabrón por que había llegado muy rápido, apenas había quedado satisfecha, otras veces hacían durar más la relación. En ese minuto yo también había llegado. Él se vistió y le dijo que tenía que salir, así que la vería mañana. Ella con un rostro de molestia, se vistió. Él se fue. Pasaron unos minutos, y yo sin poder controlarlo, estornude. Ella, sin dudar corrió el parabán del vestidor y me sorprendió.

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¿Qué haces ahí? ¿desde cuando que te escondes en mi habitación? Yo no sabía que decir.
Le contaré a tu madre lo que hiciste. Dijo Iris. Yo también le diré todo, le contesté. Ella sabía que yo no perdería tanto como ella. Tu no vas a contar nada. O yo …….. O tu que?………. Vamos a hacer un trato dijo ella. Yo haré lo que tu quieras si tu no dices nada. Lo que yo quiera?…… (yo pensé en todas mis fantasías, pero sabía que ella no aguantaría ninguna propuesta que tuviera que ver con sexo.)

Quiero que hagas todo lo que le haces a mi hermanito desde que le das de comer hasta que lo acuestas. Ok, dijo ella. Me parece bien. Bueno, ve a dormir me dijo. Mi habitación quedaba a lado de ella.
Al otro día tras acostar a mi hermano. Me dijo, ok, allá vamos. Me dió de comer como a un niño. Cucharada por cucharada. Una vez que comimos, me dijo: Ya a bañarte!! Empezó por sacarme la ropa. Los zapatos, los calcetines, la camiseta, el pantalón. Hasta que me quedé en calzoncillos. Yo estaba bastante nervioso, pero ella no dudó y bajó mi slip. Me metió en la ducha y abrí la llave de agua, mojándome por completo. Cerró la llave y me empezó a jabonar. Sus manos eran muy suaves. Empezó por lavar mi cabeza, y bajo por la espalda. Luego me dio la vuelta y empezó a lavar mi cara. Ella tarareaba una melodía mientras me bañaba. Hasta que llegó el turno de mi pene. Yo tenía un control bastante fuerte sobre mi pene. A mis 18 años media 19 cm. Y estaba sin erección. Ella lo miró, colocó jabón en sus manos y lo tomó. Mi control se hizo inexistente, y mi pene comenzó a hincharse de placer. Ella que sabía como excitarme, tocó con mucha suavidad mi miembro. Apretándolo.

La muy sinvergüenza ponía una cara de caliente mientras me enjabonaba…. No se si ella tenía las manos pequeñas o yo tenía mi pene muy grande, pero lo agarraba a dos manos. En eso, cogió el tronco de mi pene con una mano, y con la otra empezó a bajarme la piel de mi verga, dejando el glande descubierto. Yo estaba entre nervioso y excitado, me venían unos escalofríos que me recorrían el cuerpo.

Lo soltó y me duchó. Después me secó por completo. Vamos a tu habitación me dijo. Y en mi cama me empezó a poner el pijama. Yo aún seguía con mi pene erecto. Abrió las sabanas y me acostó. Yo aún no tenía experiencia sexual, todo lo que sabía lo había visto en revistas y películas. Una vez que Iris se fue comencé a masturbarme. Estaba ido dentro de mi tarea cuando Iris entró a mi habitación y encendió la luz, vestía un camisón largo, y se notaba que no llevaba nada mas puesto. ¿Qué estas haciendo? Me preguntó. Estoy masturbándome le dije. Ya veo, dijo en un tono excitante. ¿Te puedo mirar mientras lo haces?. Claro, le dije.

Continué con mi tarea. Podía notar como se calentaba mientras yo me pajeaba. ¿en quien piensas? Preguntó ella. En ti cuando estabas con Raúl, y cuando me enjabonaste mi pene. ¡¡Ah!!. Dijo ella. En eso sin mayor aviso eyaculé, contorneando mi cuerpo. Parece que estuvo bueno dijo ella. Si, respondí. Yo había quedado lleno de semen en mi vientre. Iris fue al baño, trajo papel higiénico y me limpió. Ya te puedes dormir. Dijo ella. Quédate conmigo un rato Iris? (yo sabía que estaba muy caliente). Bueno respondió, pero sólo unos minutos.

Iris apagó la luz. Y se metió en la cama. Se colocó a mi espalda, pegando su cuerpo con el mío, y me abrazó por la cintura. Sentí sus tetas en mi espalda y su respiración en la nuca. Yo estaba en calzoncillos. Y la situación me comenzó a excitar.. El calor que se generó era increíble, así que Iris sin dudar, levantó las sabanas, se sacó el camisón, y se volvió a tapar. Yo podía sentir el calor de sus pechos y sus pezones tocando en mi espalda. La respiración de Iris se aceleró, yo me hacía el dormido, pero ambos sabíamos que estábamos despiertos. La mano de Iris comenzó a acariciar mi pecho, subiendo desde el vientre hasta mi cuello. Paro en mis tetillas y las empezó a frotar.

Notaba como la aceleración de su respiración y del masajeo de sus manos le ocasionaban una calentura terrible. Sin previo aviso, destapó las sabanas, dejando a la vista sus hermosas tetas. Se colocó sobre mi, (como a horcajadas pero sin tocarme) y sus labios se fueron directo a mis tetillas. Así estuvo bastante rato. Luego me dijo que abriera mi boca y sacara mi lengua. Colocó una de sus tetas sobre mi boca. ¡no chupes me dijo! Y se dedicó a frotar sus pezones contra mi lengua. Así cambio de teta como tres veces. Luego se puso de rodillas a la altura de mis tobillos, me sacó el calzoncillo y me dijo que me relajara. Mi pene estaba erecto, ya no aguantaba más. Sabía que si no araba me correría de nuevo.
Tomo mi miembro, le bajó el prepucio, dejando a la vista mi hinchado glande, y con la punta de la lengua comenzó a humedecerlo. ¿te gusta? Preguntó ella.
Siiiiii, me encanta dije. No alcance a terminar esa frase cuando se metió la totalidad de mi pene en la garganta. Mi cuerpo se arqueaba de placer. Ella me agarraba de las nalgas y mamaba mi miembro completo. Succionaba como si su vida dependiera de ello. ¿eres virgen? Me preguntó. Si respondí. Eres el primer chico al que voy a desvirgar, dijo ella. A modo de juego, muy excitante, mientras me comía mi hermosa polla puso un preservativo rojizo. Mmmmmmm
Se recostó luego sobre la cama, de espaldas, y abrió las piernas. Se manoseo su sexo y me dijo. Ok mételo! Yo me puse sobre ella, e introduje mi pene en su vagina. (entra con confianza dijo ella) y lentamente lo metí hasta el fondo, y lo saqué. Lo metía y sacaba. La sensación de su vagina húmeda apretando mi rabo me producía una excitación que jamás había experimentado. Iris me tomó por las nalgas y comenzó a dirigir el ritmo de la penetración. (dale cariño, decía ella, dale. Así, eso bombea, bombea…..)

Yo estaba a cien, y se lo metía como un loco, ella se mordía los labios y gemía mientras su cuerpo se contorneaba. Sus tetas se movían al ritmo de mis embates. En eso ella dijo; ahora me toca a mi. Me tendió sobre la cama, sentándose a horcajadas sobre mi pene. Empezó a cabalgarme, moviendo sus caderas hacia atrás y hacia delante, en un vaivén de placer. Luego pasó a subir y bajar. Mientras yo manoseaba y chupaba sus tetas. (como te estoy gozando amor, decía Iris. Siiiiii, estás rico) En eso yo tuve mi primer aviso de eyaculación, le avise sin dudar, pero ella parecía estar ida. Ya no aguanto más le dije, me voy a correr!!! Ella me dijo que no me preocupara, que llegara tranquilo pues el preservativo era un método seguro.
Así fue como tuve mi primera relación sexual. Corriéndome por primera vez con una mujer, y vaya que mujer….Ella se acostó sobre mi, y me giró. Quedando a su lado, exhausto. Me quedé a su lado como 10 minutos hasta que mi pene quedó blando. Me quitó el condón y luego se puso a jugar con él y con mi semen, me pareció pensar que en pocos minutos comenzaría la fiesta de nuevo, mis fantasías se iban a hacer de nuevo realidad. Me dio un beso en la boca, en la puntita de mi falo, seguidamente con un tono irónico me dijo… dulces sueños…
Espero os guste y…..podáis disfrutarla.

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